5/13/2016

Pop político: Gang of Four “I love a man in a uniform”



Gang of Four
“I love a man in a uniform”


Time with my girl, I spent it well
I had to be strong for my woman
She says, you must be joking, oh man
You must be joking, she needed to be protected

The good life was so elusive
Handouts, they got me down
I had to regain my self-respect
So, I got into camouflage

The girls, they love to see you shoot
I love a man in a uniform
I love a man in a uniform
I love a man in a uniform
I love a man in a uniform

To have ambition was my ambition
Time with my girl, I spent it well
You must be joking, oh man, you must be joking

The good life was so elusive
Handouts, they got me down
I had to regain my confidence
So, I got into camouflage

The girls, they love to see you shoot
I love a man in a uniform
I love a man in a uniform
I love a man in a uniform
I love a man in a uniform

I need an order, shoot
I need an order, shoot
I need an order, shoot
I need an order

To have ambition was my ambition
Time with my girl, I spent it well
You must be joking, oh man, you must be joking

The girls, they love to see you shoot
The girls, they love to see you shoot
I love a man in a uniform
I love a man in a uniform
I love a man in a uniform

The girls, they love to see you shoot
I love a man in a uniform
The girls, they love to see you shoot
I love a man in a uniform

The girls, they love to see you shoot
I love a man in a uniform
The girls, they love to see you shoot
I love a man in a uniform
The girls, they love to see you shoot

Songwriters
ANDY GILL, JON KING







5/05/2016

El proceso de pol pot (historia de las exposiciones)







Esta exposición de 1998 “coordinada” (y no "comisariada") por Liam Gillick y Philippe Parreno puede verse ahora como una muestra del arte de los años 90. “El proceso de Pol Pot” en Le Magasin de Grenoble recuperaba una serie de noticias alrededor del dictador camboyés Pol Pot y la imposibilidad de un proceso sumario por sus crímenes contra la humanidad, una vez que Pol Pot ya estaba muerto. La imposibilidad de un proceso contra el tirano se aumentaba por el hecho de que apenas existen imágenes de sus crímenes, haciendo un hipotético proceso todavía más ilegible. La exposición, por lo tanto, se desviaba desde un caso real (a modo de McGuffin) hacia el territorio de la dificultad de juzgar y la lectura siempre compleja de la historia. Se trataba de una sola obra a modo de exposición, o la exposición como proyecto y obra, para la cual los artistas contaron con un grupo de supervisores y que fueron: Thomas Mulcaire, Pierre Huyghe, Rebecca Gordon-Nesbitt, Douglas Gordon, Gabriel Kuri, Jeremy Millar, Josephine Pryde, Carsten Höller, Rirkrit Tiravanija, Ronald Jones, Pierre Joseph, Zeigam Azizov, Adrian Schiesser, Terry Atkinson…

El espacio expositivo transformado y una serie de intercambios de email proporcionaron el contenido, con textos y preguntas escritos en las paredes, un bosque de signos (al igual que el diseño gráfico del proyecto) y una serie de iluminaciones cambiantes sobre ese mismo contexto en la que ninguna imagen podía ser producida o leída, interpretada. Una exposición sin imagen, o crítica con la capacidad de representación de la imagen. La exposición como un decorado dramático o como un plató de televisión donde se escribe un guión.


Un espectáculo de marionetas tenía lugar todos los miércoles durante la duración de la exposición. Es a partir de este diseño gráfico del bosque que Liam diseñará inmediatamente después el logotipo del Kustverein Frankfurt.


5/03/2016

Dos diagramas sobre crítica

Diagrama sobre la polaridad de la crítica a partir de Greimas. Concebido en 2013-2014. Publicado en La línea de producción de la crítica (consonni, 2014)
Diagrama sobre el multiplicidad de metodos críticos alrededor de un mismo objeto cultural. Concebido en 2013-2014. Concebido en 2014. Publicado en La línea de producción de la crítica (consonni, 2014)



4/29/2016

Un soplo de abstracción: arte, arquitectura y capital financiero


Aunque la distinción entre el concepto de dinero y el de capital atraviesa la historia de la economía política desde Marx, la complejidad teórica de las relaciones entre ambas categorías demanda continuamente de representaciones provenientes de la esfera cultural con el fin de escudriñar sus innumerables fricciones y contradicciones. De un modo un tanto básico puede decirse que la forma del dinero es, quizás, la fuente fundamental de toda abstracción, y de ésta se desprende la naturaleza intangible del capital y las elucubraciones mentales sobre su cálculo matemático y también sobre su dimensión metafísica y espiritual. O dicho de otro modo: el dinero es lo tangible, “la pasta”, mientras que el capital permanece virtual, volátil e inasible. El capital es un proceso y no una cosa. Un proceso donde la circulación del dinero se utiliza a menudo para hacer más dinero, pero no siempre ni exclusivamente. En el territorio de la cultura, estas abstracciones no pueden soslayarse sino que necesitan mostrarse a fin de determinar la inmediatez que lo social comparte con lo económico. Dicho de un modo gráfico, esto equivale a exhibir las “costuras” visibles (pero también invisibles) que formatean el “traje” (la forma) que habitualmente vestimos.

Seguir leyendo en Revista Atlántica

Aleksander Komarov, Estate, Videostill, 2008

4/21/2016

La imprenta (metacomentario)



Experimental Jetset, ProvoStation, exposición en GFZK Galerie für Zeitgenössische Kunst, Leipzig, 2016


La práctica de los holandeses Experimental Jetset participa de un grado de materialidad y aspecto factual a reivindicar en el diseño. El diseño y las artes gráficas: esa feliz comunión. En esta praxis, existe una voluntad por mostrar el lado físico de la impresión a través de técnicas como el plegado, la incisión, el troquelado, la encuadernación, el encolado, etc. Printed matter significa materia impresa, donde la presión de una plancha sobre una superficie deja marcas visibles. Hay una alta auto-consciencia del soporte (ya sea papel, pared, pantalla).


Los medios sobre los que aplicar el diseño son posters, tarjetas, folletos, libros, portadas, banners y displays, estructuras o arquitecturas, T-Shirts, LP’s… Su renuncia a utilizar imágenes (en un mundo hipersaturado de ellas) está en la prevención y en los peligros de producir ilusiones ópticas o visuales. Limitándose al lenguaje, tipografía, materia, color y forma logran enfatizar el lado factual (fáctico) del diseño gráfico. “A thing is a thing…” No es difícil ver aquí la lógica recíproca (materialista) de la producción: el mundo nos formatea al mismo tiempo que nosotros lo formateamos en una corriente continua y sin fin. ¡La Historia misma!

En este proceso se incluye una industria actualmente sumida en una profunda crisis: la imprenta (o lo que antes se denominaban artes gráficas). La crisis de la imprenta no está únicamente en las dificultades sobrevenidas por la sacudida de la crisis económica y la burbuja de la especulación con el papel. Durante años, décadas, los gobiernos provinciales y las instituciones vieron la posibilidad de cargar a las imprentas volúmenes en cantidades absurdas o literalmente cargar cantidades de dinero inexistentes. Con la crisis, desde mediados de la década pasada (y en España) esto cambió radicalmente, y las antiguas beneficiarias pasaron a pagar los platos rotos por otros, políticos y responsables de cultura ineptos. Imprimir en papel es una acto de responsabilidad aún asumiendo la propia corrupción en la industria papelera.

La imprenta y las artes gráficas también se han visto sacudidas por la digitalización de las cosas y el mundo. En alusión a Experimental Jetset, su activismo va más allá de esta dualidad entre lo analógico y lo digital. Su tarea es politizar el diseño gráfico. Una revolución en el diseño gráfico no puede hacerse sin la complicidad de otros agentes; la imprenta. Una industria que mantiene vínculos con la herencia, el relevo generacional y que por ello, es todavía excesivamente masculina. Feminizar las imprentas y las artes gráficas es una necesidad imperiosa en esa labor, La relación entre editores, diseñadores e imprenta gráfica se antoja fundamental. En un ensayo referencial para Experimental Jetset puede leerse:
“Hasta hace muy poco tiempo, para los intelectuales era indispensable poseer conocimientos sobre técnicas de impresión y funcionamiento de una imprenta pues nunca delegaban dicha labor en otros y preferían ser sus propios redactores, copistas, correctores, diseñadores y administradores”. Son palabras de Régis Debray en su ensayo, “El socialismo y la imprenta. Un ciclo vital”. (New Left Review nº 46, sep/oct 2007). Aquí Debray se refiere a socialistas históricos como Jaurès o Blum, pero es válido para cualquier otra persona.


Asier Mendizabal, R, M, L, U, F (Stencil), 2007 


La imprenta y las artes gráficas son fundamentales en periodos de lucha política pues de ellas depende el activismo y también la propaganda. Lo primero que se requisa en cualquier conflicto son las imprentas, y si estaban al servicio de una ideología, acto seguido de ser requisada, se ponen al servicio de la otra ideología. Es la historia de España, por ejemplo. Pero la pasión que generan las imprentas no es solo cosa de la izquierda. La derecha también tiene su parte. Pensemos en el vanguardista primero, y fascista después, Ernesto Giménez Caballero, Gecé, vestido con su mono de operario azul y sus estrafalarios monóculos romboidales, en la imprenta de su padre, imprimiendo La Gaceta Literaria en 1927. Su elogio de la imprenta, esa industria de “hombres que hacen sudar a las máquinas”.


Las imprentas son espacios amenazados por la pérdida de equilibrio (económico, de calidad, de sentido…). Las imprentas son lugares desde construir identidades colectivas. Quedan las palabras de Debray:


“La desgracia de los revolucionarios consiste en haber heredado algo más que el resto de la gente. La palabra escrita es vital para estos transmisores de la memoria colectiva, en la medida en que sus herramientas analíticas se forjan en sus tradiciones. Las ideas no se trasmiten automáticamente: de hecho existen momentos históricos más o menos propicios para transmitir abstracciones, al igual que nos encontramos con mejores y peores conductores de electricidad. El acto revolucionario par excellence irrumpe desde un sentido de nostalgia, de vuelta a un texto olvidado, a un ideal perdido. Tras la “re” de reforma, república y revolución (o de repetición, reinicio y relectura) siempre hay una mano que vuelve las páginas de un libro, del final al principio. Por el contrario, el dedo que oprime el botón de avance rápido de una cinta o de un disco nunca supondrá un peligro para el establishment”.